domingo, 17 de agosto de 2008

Cuando los Chicos Rudos se Enamoran III, La Horma de su Bota

He hablado anteriormente de cuando los chicos rudos se enamoran; de los grandes amores perdidos, los buenos y también de los otros, los malos (si, Ella); Pero hasta ahora no había mencionado a aquel otro amor, que en realidad no es tal, sino que es aquella atractiva pero intimidante tentación que nunca se transformará en amor pero que se acercará temerariamente a serlo, sólo para retroceder en el paso final. Me refiero a la horma del zapato del chico rudo: La Chica Ruda, la encarnación del ideal.

¿Quién es este enigmático ser?

Es exactamente con quien el chico rudo no puede dejar de soñar una vez que la conoce, pero es también aquella única fémina que logra intimidarlo. Es con la única que siente que choca su ser y quizás esta vez sea él quien termine perdiendo.
No crean que la chica ruda, por ser ruda e intimidante sea menos femenina que las demás chicas, o por lo menos no todas. La chica ruda de la cual nos enganchamos es precisamente aquella que a simple vista no lo parece; aquella que bajo esa engañosa apariencia frágil esconde un alma ruda, una esencia rockera y una fuerza de atracción que quisiéramos haber previsto antes de conocerla.
Desde aquel momento (cuando la conocemos) sabemos que nos gusta, nos gustará, pero nunca será nuestra y tal vez de nadie. Aunque esta certeza no nos impida intentarlo, lo haremos más por juego que por una esperanza real. Nos gusta acercarnos y posiblemente ella esquive nuestros avances, nos gusta buscarla, confrontarla y sentir su fuerza, pero también sabemos que habrá que dejarla ir y no nos arriesgaremos a ser el que quede esperando.
La chica ruda es así; no hay forma de ganarle, no hay forma de atraparla y en definitiva, no hay forma de cambiarla, aunque si lo hubiera, sabemos que no lo haríamos, porque así nos gusta: Fuerte, atractiva, esquiva e ideal.


Estamos de acuerdo, en el video sobra gente.

martes, 5 de agosto de 2008

I Don't Want To Believe

¡Me siento estafado!

Fui a ver X-Files Iwant to believe y realmente quise creer durante toda la película que aparecería algún extraterrestre y, para los que aún no han sido estafados, dejenme decirles:

¡NO HAY EXTRATERRESTRES EN LA PELÍCULA!

Tampoco hay conspiraciones del gobierno ni superiores del FBI que escondan turbios secretos.

Fue el capítulo relleno de larga duración más malo de la serie. Algo así como La Invasión de los zombies mutantes de Marte sin zombies mutantes de Marte, Indiana Jones paseando en auto por la ciudad o The Lost Boys sin vampiros.

¡¿Por qué no habían extraterrestres?!, si hasta en la última Indiana Jones Spielberg mete extraterrestres, si incluso en Inteligencia Artificial, cuando a ningún director con un mínimo de sensatez se le hubiera ocurrido incluir extraterrestres, Spielberg nuevamente lo hace.

Será que la película en cuestion la debiese haber dirigido Spielberg (hasta Mulder hubiera sido un E.T.)

Quiero la cabeza de Chris Carter en una canasta sobre mi escritorio (en lo posible para mañana al desayuno)

sábado, 12 de julio de 2008

Calamaro v/s Fito

Hace algún tiempo leí en un blog un post sobre este mismo tema y desde entonces lo analizo esporádicamente. Lamentablemente no he podido encontrar nuevamente este blog para insertar un link aquí, pero el tema era el siguiente:

El Amor, la visión de Calamaro y la visión de Fito a través de sus canciones:

Fito: “Nadie puede y nadie debe vivir sin amor” (El Amor después del amor)

Calamaro: “No se puede vivir del amor” (No se puede vivir del amor)

¿Cuál de los dos tiene la razón?

Luego de varias vueltas al asunto, muchas veces de fiero defensor de la visión Calamaresca, y algunas, las menos, aceptando el postulado de Fito, he llegado por fin a una conclusión:

Aunque me duela darle la razón a Fito… También la tiene. (Se da por entendido que a Calamaro, la razón se la había dado hace bastante)

Así es señores, ambos tienen la razón

¿Por qué? ¿Cómo?

Simplemente porque sus postulados serán distintos pero no son mutuamente excluyente. Fito nos entrega sus sabias palabras diciéndonos que no podemos vivir sin amor; por otro lado Calamaro nos habla con toda su sinceridad ¡No podemos vivir del amor!

Luego de esta iluminada conclusión, asumiendo que no podemos vivir sin amor, pero tampoco vivir de él, me queda un solo asunto pendiente

¡¿A quién diantres condeno?!

Y en eso aparece aquella canción, la de aquellos tan famosos chicos de Liverpool; los únicos ilusos (a parte de un amigo mío) que pueden creer que esta frase es cierta: “All You Need is Love”



...y eso