sábado, 18 de agosto de 2007

Heracles V/S Jesús

Casi como un espacio dedicado a Hijos de Famosos, pero NO; este es un espacio para Hijos de dioses.
Como dios retirado que soy, me puse a reflexionar sobre mis colegas y por último terminé comparando a sus hijos, Heracles y Jesús. ¿Qué semidiós es el favorito de occidente?
Ahora, si usted no cree en la existencia de estos señores, vamos mal. Como antecedentes previos puedo decir que la existencia de Jesús, el Cristo, está avalada por el “Libro de libros”, y no me refiero al Corán ni a la Torah, sino que a la Biblia –Entiendo su disyuntiva en este momento, “Si no creo en la Biblia condeno mi alma inmortal, si creo en ella condeno mi racionalidad humana”, por esto le comunico de que la existencia de este revolucionario amigo se registró también en algunos documentos romanos de la época, aunque desconozco de si aún existen. Por parte de Heracles, su posible existencia data de una Grecia pre alfabeto, por lo cual no tenemos registro escrito, pero podemos creer que la leyenda como leyenda que es, tuvo su origen en un ser real –Para los que no lo saben, Heracles es una leyenda aquea y no un “mito griego”
Cabe decir que esta comparación no es absoluto aleatoria, sino que se debe a la increíble similitud/inspiración semejante/plagio de ambas historias/leyendas.
Primero que nada hay que pensar en esos dos personajes como hombres excepcionales de su entorno (dígase época, lugar, cultura). Cada uno representa los ideales máximos de su sociedad, cada uno se entrega a su gente y obra como nadie entre sus semejantes, gestando de esta forma la leyenda.

Cómo crear un semidiós legendario

Paso I, Transmisión y origen de una leyenda
-“Te conté de aquel hombre que levantó esa piedra” “De aquel que levantó aquella gran roca”; “¿levantó una montaña?” “¿Me estás diciendo que un hombre sostuvo al mundo en sus hombros?”
-“No le teme a los leprosos, y los ayuda”; “cura a los leprosos y devuelve la vista los ciegos”; “¡¡Es capaz de resucitar a los muertos!!”

Paso II, Un ser así no es humano
¿Cómo puede hacer eso si es un simple humano?; -“¿Están seguros que es humano?”; “Es el hijo de un dios”
Cómo podemos decir que es hijo de Zeus/Dios (dicen que no tiene nombre o no pueden nombrarlo o no es necesario porque es el único, lo que sea), si conocemos a sus padres: Alcmena y Anfitrión/María y José. Fácil, como aún no existen los exámenes de ADN y como no podemos negar a la madre ya que todos la vieron embarazada, cambiamos al padre por una deidad

Paso III, Un semi-deos NO muere
La solución es fácil, cuando el personaje en cuestión muere, se le resucita. Pero - “¿Qué hacemos con el resucitado?” Obviamente no podemos mostrarlo dando vueltas, razón por la cual lo ascendemos al Olimpo/Empíreo (Cielo), junto a su padre para la eternidad.

Sencillo, ¿cierto?

Lo que ahora debe hacer usted es, si quiere, informarse más de estos personajes y decidir cuál le gusta más (también pueden gustarle ambos por igual).

Nota final: Una pequeña diferencia
Mientras Heracles, mediante la apoteosis, asciende al Olimpo junto a su padre, conoce a sus hermanos dioses y toma por esposa a Hebe, la diosa de la Juventud; Jesús va al cielo a morar con su padre y un tercero llamado Espíritu Santo.

–No todos tienen la misma suerte-

viernes, 17 de agosto de 2007

Un hombre entra a un café...

¡Splash!





Notas:
  1. Si no lo entendió, su mente es demasiado estrecha.
  2. Si no lo hizo reir, es por que NO hace reir; desconcierta.
  3. En Melmac hizo furor (3 splash)
  4. Si sigue sin entender el concepto de todo esto, la red está llena de blogs mucho más obvios que este, sea libre de elegir.


¡No hay problema Willy!

domingo, 15 de julio de 2007

Viejo no, mas bien clásico

¿Avejentado?
No, viejo no, más bien clásico.


¿Qué es ser clásico?
Ser clásico es mantener el estilo y avanzar haciendo frente a las modas.

Hoy hablaremos de tragos.

No importa si la moda es el ron o alguna vez lo fue el vodka o el tequila o el destilado que fuese, el sujeto clásico pedirá whisky, siempre whisky. Y por supuesto, jamás se decantará por aquellos estrambóticos tragos de colores que aúnan destilados, zumos, lácteos y quién sabe qué otras excentricidades para llegar a semejar, como los llama un amigo, “Tortas servidas en vaso”.

El whisky es un verdadero clásico, preséntese en su etiqueta ya sea como whisky, whiskey o, por qué no, como el españolizado güisqui (visiten la Rae de vez en cuando).
Este apetecible Agua de la Vida como le llamaran los antiguos irlandeses, nos ha enseñado que no es necesario tener sangre gaélica en la venas para poder disfrutar de él.


Excepciones al whisky.


Claro que no siempre es adecuado pedir whisky. Por ejemplo, acompañar la comida con whisky es bastante desacertado; es como demostrar tu parco hábito a él y vociferar que ahora que tienes uno pretendes bebértelo todo. Por esta razón existen algunas situaciones en que otro bebestible será tan o incluso más apetecible que el mejor whisky.

Las dos grandes excepciones del clásico son:


Vino:
Un buen vino siempre será apreciado, incluso en ocasiones mucho más que un buen whisky. El vino es el fiel acompañante de toda merienda, razón por la cual un vino servido sólo es un agravio que no queremos cometer. Por esto, el vino se sirve en la mesa y en lo posible acompañado de un generoso ágape. Que el vino sea de una cepa blanca o tinta dependerá tan sólo de la ocasión.
Una recomendación que siempre es bueno acatar: Si está en Chile, no cometa el desatino de pedir un vino francés, será un desprecio que conlleve un costo social y por supuesto un coste económico innecesario (un vino chileno, en Chile, siempre será más asequible que uno francés). –Nota: Si usted es chileno y perpetró el recién mencionado ultraje, agénciese lo antes posible (descárguelo en mp3 si lo desa) aquel famoso tema de Los Prisioneros, “Por qué no se van”.


Vermouth:
El vermut (sí, la RAE ya lo tradujo) es en sentido estricto, un vino. Es un vino reposado en hierbas, especialmente ajenjo que suele servirse más como coctel que como acompañamiento de una buena mesa. El vermut es un trago ligero que puede tomarse sólo o en dos o tres aceptables combinaciones:
Martini (con ginebra) o Vodka Martini (obviamente, con vodka). Ambas con una ligera fama de snob y de una estampa que roza en lo clisé (Pedirlo “agitado, no batido” es una buena forma de incitar esas características y desdeñosas risitas de las mesas vecinas).
La tercera combinación, bastante discutida, es el Vermut Citrus (con ginger ale y una rodaja de limón), repudiada por algunos caballeros (y vilipendiada por el vulgo bebedor de cerveza), es un trago muy aceptable para una tarde de verano; especialmente si se está en compañía de una dama a la cual no queremos embriagar y a la que nunca osaremos ofender ofreciendole cerveza (me atrevería a decir que ni los alemanes lo hacen)


Recuerden, no es ser viejo, es ser clásico